Sunday, August 25, 2013

Diario chileno I

¡Hola a todos!
Bueno, como os prometí, aquí estoy con la primera parte de nuestras aventuras chilenas.
El viaje lo hice con 7 amigos de aquí de Madrid (bueno, uno es canario, me mata si no lo digo) y estuvimos por Chile durante todo el mes de Julio.
El propósito del viaje era principalmente hacer voluntariado con un par de ONGs de allí, aunque eso no quiere decir que no reserváramos algo de tiempo para conocer ese bonito país lleno de contrastes de todo tipo.
Además, aprovechamos las escalas de nuestros vuelos para visitar Nueva York y Miami (brevemente).


Así que, nuestra primera parada fue la imponente New York.
Al margen de unos cuantos contratiempos iniciales (una maleta perdida, un hostal fantasma...) pudimos callejear por las calles más emblemáticas e incluso nos dio tiempo a un picnic en Central Park.

Cuando llegamos a Santiago de Chile nos dirigimos sin parar siquiera a Valparaíso, una ciudad costero a unos ciento y pico kilómetros de Santiago.
Valparaíso tenía mucho encanto. Lo más llamativo eran sus cerros llenos de casitas de colores, y sus incontables perros (perrazos) callejeros, que se te unían al grupo y te acompañaban a veces durante horas. En Valparaíso estuvimos 3 días conociendo la ciudad, y la verdad es que nos encantó.

Tras esa pequeña estancia nos dirigimos a la capital, Santiago, donde estuvimos 5 días. Allí nos dedicábamos a ir todas las tardes al Hogar de Cristo, un albergue que alojaba por las noches a gente de la calle. Llegábamos allí a las 5 de la tarde, que es cuando empezaban a entrar, y nos dividíamos para cubrir los diferentes puestos: entregarles mantas y sábanas y ayudarles a hacer la cama a aquellos que no pudieran, darles la cena e incluso cachearles (sí, sí, como lo oís, cachearles en la entrada para requisarles botellas y armas... aunque ese trabajo estaba exclusivamente cubierto por los chicos, a las chicas no nos dejaron).
La gente que acudía eran en su gran mayoría vagabundos, borrachos y drogadictos, gente sin techo, que por miles de diversas razones vivían en la calle. Buena parte del tiempo que estuvimos en el albergue lo dedicamos a hablar con ellos (que, por otra parte, es lo que más falta les hace) y he de confesar que les cogimos mucho mucho cariño.
Sé que la posibilidad de que alguno de ellos lea esto es bastante remota, pero aún así le mando un abrazo enorme al Indio y toda su tropa, porque aunque ellos no lo crean, nos vamos a acordar de ellos siempre.

Durante las mañanas nos dedicábamos a visitar Santiago. Es una ciudad muy grande, urbanita, y para mi gusto no especialmente monumental. Tengo que aclarar que tiene zonas y barrios (como por ejemplo Bellavista) con mucho encanto.
Otro punto a su favor es que casi desde cualquier rincón de la ciudad se pueden ver los Andes, vigilando la urbe desde su majestuosa posición. 

Bueno, creo que es suficiente por hoy. Os dejo con unas cuantas fotos de esos días.
Ya os iré contando poco a poco el resto de aventuras.

Nueva York:




Valparaíso:








Santiago:





ph/fotos: yo+privado

¡Besos!
☮, ♥ 
Amaia

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